El otro día se me metió en la cabeza la loca idea de ir a buscarte… Hoy fue el día perfecto para llevar a cabo mi plan, logré reunir el valor suficiente para comprar un boleto, subirme al camión e ir en busca tuya…
Todo el camino iba pensando en ti, ¿en qué decir? En cómo hacer para estando afuera de la puerta de tù casa salieras… tengo tantas cosas que decirte.
Logre llegar, debo confesarte que no podía ni respirar, tenia tantos sentimientos encontrados, tantos recuerdos…. Todo en mi era una revolución de sentimientos, ideas, sabes estaba tan nerviosa que ni siquiera podía hablar, decidí que lo mejor era llegar caminando así tendría tiempo de acomodar mis ideas y tranquilizarme.
Pase por el jardín, estuve un rato en la esquina dónde sueles o solías juntarte con tus amigos trataba tontamente de encontrar algo de ti por las calles… incluso tal vez verte a lo lejos. Me pareció tan corto el camino ya estaba en tú universidad me acorde cuando fui a verte y te esperaba afuera, lo que ignoraba es que tu ya estabas en la central esperándome =D (es imposible que no sonría al recordar eso).
Cada vez falta menos para llegar a tú casa y lejos de mejorar me siento peor, de repente el miedo y la prudencia una vez más se apoderan de mí (cómo hace un par de años, también un diciembre en Ipto) y es cuando pienso ¿Quién te crees tú para joderle el día de esta forma? ¿Qué esperas, que abra la puerta y te invite a pasar y finja que no ah pasado nada? El te pidió que lo dejaras en paz, todo esto que está pasando es por tú culpa (la cague, lo sé)…
Di la media vuelta, regrese a la central y me prometí que un día volvería a verte pero por ahora tenía que ser fuerte y comprender que por el momento lo mejor era partir, dejarte en paz y no inquietar tú vida.





